Vuela lejos

Vuela lejos. Sé libre por primera vez. Zurca el aire. Vive y ama como si fuera el último día. Permanece conmigo siendo tal y como eres. Olvida la tormenta. Fúndete con el rayo. Eres energía. Eres parte de la luz que ilumina los cuartos que han estado oscuros en el alma. Eres la luz que ilumina todos los rostros invisibles que nos miran desde aquellas sucias ventanas. Pronto llegará el día, pero mientras amanece te daré el calor de mil novecientos ochenta y cinco estrellas.

La gran caldera

Entre los archivos de mi blog se encuentra un cómic llamado «Edu y la gran caldera«. Es la combinación de dos visiones a través de un mismo hilo conductor. De ella he escrito y reescrito diferentes versiones, la he rebautizado con otros títulos y hasta la fecha ninguno ha sido el definitivo. La razón quizá se deba a que es y seguirá siendo una historia de amor, y hacer una historia de amor – pensada en alguien – implica riesgos, porque cada día surge una postura diferente acerca de lo que fue y lo que pudo ser. En este punto del dilema apareció un compañero insustituible, Javier Reyes quien el día de hoy celebra su cumpleaños y cuyo mundo literario se tiñe de oscuridad y de nostalgia, con la que me identifique desde el primer momento; su estilo nutrió la historia y le dio otro sentido, la ha vuelto más humana. Aunque, como lo dije, la historia aún no tiene una versión definitiva, la etapa final de su concepción está cerca y estoy seguro que muchos estaremos satisfechos. Mientras tanto, la promesa está hecha. Esta representación del personaje recostado en las colinas, se convirtió en algo emblemático, las tres son especiales, guardan muchos significados y cada una ya tiene su respectivo dueño y están en el mejor lugar, con quien tienen que estarlo. La más reciente: Acrílico sobre MDF / 40 x 50 cms