Ceremonia II

No sé exactamente a cuántos les he hablado de ti. No se si sean muy pocos o si ya son demasiados. Los que me conocen bien de alguna forma también te conocen, porque ya no eres sólo tú, sino también una buena parte de lo que soy yo ahora, algún día les contaré a todos y sabrán quién eres, pero no ahorita.  Pero a los que me pregunten, siempre lo haré y siempre tendré la misma cara cuando platique sobre nosotros. Fue todo muy rápido. De repente te conocí y de repente ya no volví a saber de ti, me preguntaba dónde encontrarte, me preguntaba si algún día podríamos platicar de nuevo. Hace poco, después de mucho tiempo volvimos a vernos, tampoco quiero saber si viniste o fui yo quien fue hacia ti, no entiendo muy bien por qué hasta ahora, no entiendo aún lo que quisiste decirme, solo te agradezco por ese momento, ese sentimiento tan raro y tan lindo a la vez, que hacía tiempo no había sentido y ayer sentí que era aún más fuerte. Ayer, creo que al fin pasó lo que por tanto tiempo esperaba. Gracias al fin por darme la dicha, en mis sueños, de volver a verte.

Cherub

Y si se quiere encontrar la maldad, hay que buscarla entre multitudes de pureza y de almas buenas. Porque lo maligno se esconde y porta máscara de benevolencia. Porque la oscuridad siempre aspira a ser luz. Porque al no poder ser igual, con odio buscará maneras de matar destellos, y no descansará hasta ver destruidos los sueños, hasta que se ahoguen todas las estrellas, hasta que se acabe la mecha de todas las velas.