Juntos de nuevo

Volver a casa ¿Pero cómo se puede volver cuando nunca te has ido? ¿Cómo es que el patio de la casa vuelve a tener el color de miles de días que estuvieron encerrados en el atardecer? Estos días de resguardo, estos días del presente, si algo me han dejado, es que han sido también para valorar la infinita dicha de estar, los que podemos, juntos un día más y tenernos. Varios se fueron, pero llegaron otros a llenar el vacío, a repintar las marcas de la bicicleta, del gis de la rayuela. Llegaron a encender más luces de  bengala, a reavivar el verde del almendro, o del árbol de toronja, o el de guayaba, u otro fruto nuevo. Y cada vez al bailar, al romper la piñata, te detienes a pensar por un momento el “cuánto más”. Entonces, deseas con todas las fuerzas, que al menos, los que aún estamos, se queden para siempre en el patio de esta fiesta.

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