Manifiesto rodziliano para ser un buen dibujante

Aclaro que en mi diario personal fechado el 13 de julio del 2009 comencé a escribir estas líneas, en una época en que ni siquiera pintaba, por lo tanto, decidí respetar la intención inicial. Aclaro también que me propuse no publicar este texto hasta que en un punto, la experiencia y la vida finalmente me dejaran decirlas con seguridad.

  • Declaro que para ser buen dibujante tienes que asomarte a la ventana de los que llegaron antes, incluso aquellos que no te gusten. Busca cosas nuevas y busca también ídolos. Hay que sentirlos, aunque sea en lo más mínimo. Imítalos, evoca sus pasos, necesitarás de esos guías para crear tu propio universo.
  • Para ser buen dibujante tienes que saber la historia de tu pueblo, tus raíces. Debes de estar orgulloso de tu pasado, presente y lo que puedas hacer para preservar la memoria de tu herencia, en todos los futuros.
  • Todo el que dibuja, y siempre que lo hace, el punto más difícil, sin duda es «el puente». Está en medio de tí y de una hoja o lienzo en blanco. Siempre de los siempres lo tendrás enfrente y tendrás que cruzarlo. Con poca o mucha dificultad, esfuérzate de hacerlo sin miedo.
  • Debes de seguir una causa justa, un ideal con el cual sepas que el planeta será mejor. Eres un mensajero, eres una  voz que viaja por los aires, eres la voz de un amigo que sufre, de una madre que llora, de una comunidad que resiste y el grito de todo aquél que reclame justicia. Habla por ellos con tus trazos, eso te hará una persona más empática y un artista más humano.
  • Escucha música, crea historias con la música. Baila. Siéntete único, sueña con los mundos que dibujas y vuela.
  • No te encasilles, no busques la belleza en una sola cosa ni en un solo lugar. El arte está absolutamente en todos lados, en cada rincón del mundo.
  • Para ser un buen dibujante, recuerda que todo lo que hagas es efímero. La grandeza de lo que hagas no se trata de cuánta gente te conozca o cuán famoso seas. El triunfo no viene pronto, y siempre está el riesgo de que llegue con la muerte.
  • Sé crítico con lo que haces. Aunque somos ególatras por naturaleza, aprende y admite que harás cosas buenas y harás también basura.
  • Eres una persona sensible, la sensibilidad es nuestro motor, manéjala. Sé cauteloso. Déjate llevar. Si eres feliz, compártelo. Si te lastiman, haz algo con ese dolor. Si eres jóven, eso ayuda. Si ya eres grande, llega la edad en que debes  evitar a las personas que te lastimen. Así, sin explicaciones, ni remordimientos. No podemos explicarle a otros lo que ni siquiera podemos explicarnos a nosotros mismos. Sólo avanza, recuerda lo bueno, y sigue haciendo arte. Deja la tristeza, la alegría y la furia en todas las líneas posibles.
  • Y sobre todas las cosas, lo más importante: para ser un buen dibujante, enamórate siempre de alguien. Enamórate sin preguntar, de una forma tal que siempre sientas que el pecho te estalla, que el corazón te quema por dentro, enamórate hasta romperte en pedazos. Hasta perder la razón.

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