Si bien creo que merecían su propio espacio, es interesante ver como las piezas de Pierre et Gilles dialogan con la colección del Franz Mayer. Fotografías únicas, con el sello personal e inconfundible de este par de artistas, sublimes, audaces y ardientes. Una propuesta que no deja indiferente a nadie.
Ver de cerca los marcos en los que están montadas las piezas también es un deleite. Mucho detalle y customización que enamora mientras Madonna, Rossy de Palma. Conchita Wurst y más sensuales modelos posan para la lente.





































