Sábado de física cuantica

Como por ahí de mis veintitantos tuve una pequeña etapa en la que estaba fascinado con la teoría de las supercuerdas y me gustaba leer divulgación científica.

Recuerdo que tardé mucho tiempo en leer El universo elegante de Brian Greene, porque me sorprendía mucho y llegué incluso a asustarme de cómo el universo parecía una finísima pieza de relojería. Pausaba muchas veces su lectura tratando de digerirlo. En esos años, Michio Kaku era lo más top en cuanto a visiones futurísticas, emocionantes y esperanzadoras. Y claro, nuestra querida Julieta Fierro fue y será en México la mejor para introducirnos al gusto por la ciencia y la astronomía desde los años noventa.

Pero muchas cosas han cambiado desde la publicación de estos libros:

  • Las teorías de las supercuerdas se unificaron en una sola, conocida como Teoría M, que propone un universo con 11 dimensiones y busca ser la candidata más cercana a una “teoría final”.
  • El bosón de Higgs, predicho en los años sesenta, fue confirmado en 2012.
  • Las ondas gravitacionales, anticipadas por Einstein en 1916, fueron detectadas por primera vez en 2015 por el observatorio LIGO, abriendo una nueva ventana para observar el cosmos.
  • Los avances tecnológicos —telescopios espaciales como James Webb, aceleradores de partículas, y simulaciones cuánticas— no han dejado de mejorar y asombrarnos.

Y el universo, con todo esto, no ha dejado de parecerme algo tan bello, tan infinito y a la vez tan terrorífico.

Subscribe
Notify of

0 Comments
Oldest
Newest
Inline Feedbacks
View all comments