Paseo astral

Hoy me iré a dormir completamente seguro de otro paseo astral. Tengo el sentimiento tan hondo y tan profundo como todas las veces que sucedió. Tengo las ganas bien dispuestas de ir a buscar algo que tengas de mi. Las palabras que serían mías o la canción que quisiera oír. Traigo una llama encendida que al cerrar los ojos saldrá de aquí. Y cuando empiece a volar espero que la brújula de aquellas tierras lejanas me lleven cerca. Me pregunto si lograré llegar. Si al soñar todas ansias de este nuevo fuego harán que vuele a ti. Me preguntó si no está de más. ¿No será mucha molestia que llegue sin avisar? ¿Crees que me vea mal? Haré lo posible por darme vuelta. Pero… un poquito nada más… si acaso llego, por favor, ¿me dejas entrar?

Pequeñas huídas

No me voy jamás. Solo escapo. Irse no es necesariamente alejarse. Escapar es una manera de enfrentarse a la realidad cósmica, a la vastedad, es una manera temporal de esconderse de lo inevitable. A veces reclamo mi derecho de huir un poco, aunque sepa que no va a pasarme nada, aunque he sido feliz brincando y bañándome en ella, a veces mejor prefiero protegerme de la lluvia.